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11 DE MAYO: DÍA MUNDIAL DE LAS AVES MIGRATORIAS

 LAS INCANSABLES VIAJERAS QUE ALEGRAN EL MUNDO


El Día Mundial de las Aves Migratorias se celebra dos veces al año, los segundos sábado de mayo y  octubre, para concienciar a la población sobre la conservación de las aves migratorias y sus hábitats, sensibilizar sobre las amenazas a las que se enfrentan las aves migratorias, su importancia ecológica y la necesidad de cooperar para conservarlas.

En 2019 la campaña se centra en proteger a las aves de las agresiones que sufren por la presencia de plásticos en sus hábitats, bajo el lema:

PROTEGE LAS AVES. HAZ ALGO PRÁCTICO CONTRA LA CONTAMINACIÓN POR PLÁSTICOS 

Los datos son  preocupantes: el 90 % de las aves marinas del mundo tienen trozos de plástico en sus intestinos. Y que cada año mueren 1 millón de aves marinas por los efectos del plástico y que la tendencia está en aumento.

Fuente: https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-aves

Para ilustrar a los lectores acerca de lo que es el fenómeno de la migración de las aves, es útil tener claro el concepto.

La migración: es un proceso en el cual se desplazan individuos de una población desde el sitio de partida con máxima densidad poblacional, a un sitio diferente e involucra el retorno a dicho sitio de partida. Los eventos migratorios son comunes en varios grupos de animales vertebrados, sin embargo, las aves migratorias, presentan una mayor dinámica migratoria y este es considerado el mayor fenómeno ecológico de la avifauna. Debido al vuelo, las aves pueden realizar desplazamientos que cubren grandes extensiones, teniendo como objetivo explotar una mayor cantidad de ambientes que provean un espectro de recursos amplio e idóneo para la reproducción o supervivencia en una temporada estacional.

Fuente: https://aves.paradais-sphynx.com/temas/migracion-de-las-aves.htm

Ejemplo de esta actividad migratoria es el águila pescadora (Pandion haliaetus), una especie  distribuida por casi todo el mundo (excepto en la Antártida). Es conocida con los nombres de halieto, guincho o gavilán pescador. Las poblaciones del norte son migratorias (nidificación boreal e invernación austral), mientras que las meridionales tienden a ser sedentarias.  Las que habitan en Suramérica son únicamente migratorias, es decir que recibimos a las águilas pescadoras cuando el hemisferio norte está en invierno. Las especies de Eurasia (P.haliaetus haliaetus) invernan en el Africa y en las riberas del Océano Índico, y las que nidifican en  Canadá y Estados Unidos (P.haliaetus carolinensis) migran en invierno hacia regiones lejanas como Colombia, Perú,  Chile y Argentina.

Colombia es territorio estratégico para estas visitantes transitorias: de las 275 especies de aves migratorias registradas en nuestro país, 154 provienen de Norteamérica. Además, el 32.8% de las aves acuáticas de Colombia, son especies migratorias, las cuales utilizan de preferencia los humedales como hábitats de refugio para escapar del duro invierno boreal.

Sin ir más lejos, en el Valle  tenemos un hermoso humedal, la Laguna de Sonso o Laguna del Chircal, el humedal de mayor tamaño del sistema hidrográfico Cauca, donde se alojan 162 especies de aves entre residentes y migratorias, como el buitre, el gallito de ciénaga y el águila pescadora. Se han identificado 32 especies de aves migratorias que visitan la reserva, repartidas por igual entre acuáticas y terrestres.

 

De entre las aves visitantes más ilustres está precisamente nuestro entrevistado, el Chotacabras Migratorio, quien nos contará desde su perspectiva de migrante cuáles son los problemas que afronta, y las expectativas que tiene frente al futuro.

 

REPORTAJE A UN PÁJARO MIGRATORIO

Introducción

Cada vez hay más evidencia de que  las acciones abusivas del hombre contra la naturaleza y el cambio climático,  alteran las condiciones del hábitat  de numerosas especies; y más inquietante, el ser humano se cierne como el mayor depredador frente  a otras especies. Así pasó con el rinoceronte blanco que se extinguió  por culpa de los cazadores (Sudán, que murió el 19 de marzo de 2018  en la reserva de Ol Pejeta (Kenia) fue el último macho de su especie).  Al igual que se extinguieron el rinoceronte negro, el tigre de Tasmania, la gacela arábiga o el ualabí de Grey (un marsupial pequeño),  los cuales nunca más se verán sobre esta tierra. Este acoso a los animales por culpa del exceso de caza y las modificaciones de sus hábitats,  no hacen improbable que  algunos animales quieran levantar sus rugidos y trinos de protesta contra lo que les está haciendo su compañero de patio, el más pensante y más creativo: el ser humano.

No deja entonces de ser un honor  habernos topado en febrero pasado en la Laguna de Sonso, con un animal de esta clase, exactamente el Chotacabras Migratorio (Chordeiles minor), quien nos concedió una entrevista para llamar la atención acerca de la situación que padecen las aves, llena de riesgos y amenazas.

Antes, es pertinente decir  que este hermoso pájaro es descrito como «un invernante no reproductivo en Colombia, que  se encuentra principalmente en áreas abiertas por debajo de 2.600 m de altura sobre el nivel mar. Su nombre Chordeiles significa que baila en el atardecer y deriva de las raíces griegas khoreia = bailar y deile = atardecer. Su epíteto minor deriva del latín y significa menor» según se lee en la página web https://icesi.edu.co/wiki_aves-colombia/

Para hacer más amable esta entrevista, hemos preparado para nuestro entrevistado un confortable sillón; fíjense en su elegante pose.

 

Chotacabras Migratorio-. Mide de 22 a 25 cm, los machos pesan de 46 a 107 g y las hembras de 49 a 101 g. Presenta iris café oscuro, pico negruzco y patas parduzcas. En reposo usualmente la punta de las alas se extiende más allá de la cola. Ambos sexos presentan coronilla de color café oscuro con manchas ante o leonadas y línea superciliar de color blanco grisáceo.

Esta especie se reproduce desde Canadá hasta el centro de Panamá e inverna en Suramérica incluyendo Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Guyana Francesa, Trinidad, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Argentina.

Fuente: Wiki Aves de Colombia – Universidad Icesi – Cali, Colombia

 Entrevistador de Sanambiente (EDS): Sabemos que esta Laguna es su refugio transitorio mientras pasa el invierno en su lugar de origen. Un refugio que lleva años visitando y que nadie mejor que usted puede confirmar si sigue siendo apto para recibir a los migrantes, o si por el contrario, se ha deteriorado. ¿Mr. Chotacabras, qué percepción tiene?

CHOTACABRAS (CHM): Mala, perdone mi franqueza, pero es mala; mis tatarabuelos contaban que era maravilloso llegar a este lugar, por todas las numerosas  y extensas lagunas y ciénagas que cubrían el territorio de este valle; luego, con estupor fueron testigos de la forma abusiva en que fueron desecadas, solo para extender la frontera agrícola. A mí, personalmente, me tocó ver a fines  de 2016  la construcción de un dique de 2.5 kilómetros de largo para  desviar el río Sonso que alimenta a la laguna. Por fortuna alertamos a la comunidad  y se logró detener este atropello. Es algo lamentable que para cultivar caña se tenga que acabar con el hábitat de 162 especies que pueblan este humedal. Y esto, se repite en otras partes del mundo, lo hemos visto por ejemplo, en Argentina, donde la mitad de sus humedales son pretendidos para negocios inmobiliarios o rurales.

EDS:  Sabemos que la CVC ejecutó  un plan ambiental para la Laguna de Sonso, y fue tan exitoso que hizo merecedora a la laguna del certificado que la acredita como un sitio RAMSAR de importancia internacional. Un título que permitirá acceder a recursos de cooperación internacional para la conservación de estos ecosistemas.

CHM: Si, en este viaje he visto los progresos de ese rescate, pero no basta. Sigue la amenaza, especialmente para nosotros las aves migratorias: las acciones humanas más el cambio climático nos tiene en constante tensión; revertir esto depende de ustedes, los humanos: más educación y menos cháchara política, es lo que pedimos. Mire usted, el ser humano no es consciente  de nada. Le cito este otro caso, el de las abejas. Entre el uso irresponsable de pesticidas más los incendios forestales se está acabando con ellas. Con su desaparición se acaba también la tercera parte de los alimentos que consumen ustedes, debido a que los insectos polinizadores aportan cerca del 10% de la producción agrícola  a nivel mundial. Algo de muchísimo impacto en regiones ya de por sí castigadas por el desabastecimiento y las hambrunas. Muy grave, quizás sea  Albert Einstein el que dijo: «Si la abeja desapareciera del planeta,  al hombre solo le quedarían 4 años».

EDS: Sí, muy terrible que eso esté pasando y no nos toquemos. ¿En su vuelo migratorio se ha topado con otras especies amenazadas?

CHM: Con muchas; en este viaje pasé unos días en el humedal de La Caro, allí cerca de Bogotá. El crecimiento de esta ciudad ha reducido los humedales y destruido  el hábitat de las aves, una de ellas el cucarachero de pantano. Es un caso patético, pues el deterioro de los pantanos benefició la presencia del chamón, un ave parásita que elimina los huevos de su huésped, para poner los suyos. Me tocó ver al amigo cucarachero alimentando y cuidando a los hijos del chamón y no a los suyos. Y si a esto se le suma que el humedal está lleno del buchón de agua que le quita espacio a la enea y juncos donde el cucarachero hace sus nidos, pues el pobre se espanta y no anida. Desaparecerá, una lástima, yo me llevo bien con él.

 En cada viaje constato lo que dice BIRDLIFE INTERNATIONAL, la federación de conservación de la naturaleza más grande del mundo, que «el 40% de las más de 11.000 especies que habitan el planeta se hallan en declive poblacional y una de cada ocho está en situación de amenaza». Los pájaros ni ustedes heredaremos la tierra.

EDS: Por sus palabras deduzco que no es optimista frente al futuro, ¿me equivoco?

CHM: El planeta está fuera de control; ignorar esto nos impide tomar medidas, actuar. El señor Robert Swan, un comprometido defensor de la Antártida, ha dicho que  «La peor amenaza para nuestro planeta es la creencia de que alguien lo salvará». Este pensamiento es muy típico de la gente optimista, siempre andan creyendo que los demás harán lo que hay que hacer y por andar en esas nadie hace nada.

EDS: ¿Su especie está en riesgo de desaparecer?

CHM: En términos de riesgo nos clasifican en riesgo menor, pero eso no deja de ser una distracción. La realidad es que si sobrevivimos se debe más a las argucias de nuestra especie: somos conocidos como aves dormilonas, crepusculares y nocturnas, nuestro plumaje es poco vistoso y por eso pasamos fácilmente desapercibidos. Eso explica que de día no nos  metamos en peloteras y de noche no nos detecten, con lo cual baja el riesgo que corremos como individuos. Como especie es otra cosa: contaminación, barbarie humana y calentamiento climático, nos amenazan.

EDS: ¿Qué se lleva de la Laguna de Sonso?

CHM: Quisiera llevarme todo, empezando por los amigos que hago aquí y el paisaje, pero por encima de todo quisiera llevarme el calor  para no tener que viajar tanto.

EDS: ¿Se ha vuelto muy azaroso el viaje migratorio?

CHM: Mucho, cada año en el camino nos salen al paso más  tornados, ciclones, vendavales, incendios forestales, derrames de aceites y petróleo, tráfico intenso de aviones, taladores de selvas, fumigadores, y ni hablar de multitudes que salen a protestar por diversos motivos.

EDS: ¿La protesta social también los amenaza? No lo sabía, ¿puede saberse el motivo?

CHM: Los gobiernos de todo el mundo tienen la manía de complacer las exigencias de la gente con recortes a los programas ambientales; por cada cien pesos que les piden para mejorar algo, a lo ambiental siempre le quitan 80: y así nunca se pueden financiar grandes proyectos que preserven la flora y la fauna.

EDS: Vaya, una reflexión muy interesante. ¿Por último, qué nos recomienda, señor Chotacabras Migratorio?

CHM: No consumir  plástico y amar el planeta, no hay otro de repuesto. Hasta mañana, tengo mucho sueño. Y se durmió.